Vinos para setas y platos de otoño: maridajes que reconfortan
20 Oct
Descubre qué vinos maridan mejor con setas, guisos y platos de otoño. Una guía práctica para disfrutar de los sabores más reconfortantes de la temporada.
El otoño es una de las estaciones más agradecidas en la cocina. La llegada de las setas, los guisos y los sabores más profundos invita a sentarse a la mesa con calma y elegir vinos que acompañen esa intensidad sin imponerse. Saber escoger el vino adecuado para platos otoñales marca la diferencia entre una buena comida y una experiencia memorable.
Las setas, protagonistas indiscutibles de la temporada, tienen un perfil aromático muy particular: terroso, húmedo y delicado. Por eso, funcionan especialmente bien con vinos que respeten su sutileza. Tintos jóvenes con poca madera, elaborados a partir de garnacha o mencía, son una apuesta segura para platos como revueltos de setas, risottos o salteados sencillos. También algunos blancos con crianza sobre lías aportan volumen sin eclipsar el plato.
Cuando entran en juego recetas más contundentes —como guisos, carnes estofadas o platos de cuchara— el vino puede ganar estructura. Aquí aparecen tintos de media crianza, con buena acidez y tanino amable, capaces de acompañar sabores más intensos sin resultar pesados. En el caso de platos con setas y carne, como un ragú o unas albóndigas, estos vinos crean un equilibrio perfecto.
Platos vegetales como protagonistas
No hay que olvidar los platos vegetales de otoño, como cremas de calabaza, boniato o verduras asadas. En estos casos, vinos blancos con algo de cuerpo o incluso rosados gastronómicos aportan frescura y contrastan muy bien con la dulzura natural de los ingredientes.
El otoño es una invitación a redescubrir el vino desde la calma, el producto de temporada y el placer de compartir. En Vinolio seleccionamos vinos pensados para acompañar los sabores otoñales y ayudarte a encontrar el maridaje perfecto para cada plato, ya sea en casa o en nuestra mesa.